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Hacer la siesta: un habito muy frecuente en los países mediterráneos!

descarga                          Esta hora dedicada al descanso después de la comida, habitualmente entre las tres y las cinco de la tarde, es la que conocemos como siesta. La palabra siesta proviene del vocablo latín sixta, que significa “la sexta hora del día” y que corresponde aproximadamente con el mediodía entre los antiguos romanos.
La siesta supone un intervalo de descanso y relajación que permite recargar energías de cara a la tarde, con lo que aumenta de forma significativa el rendimiento. Para todos nosotros es necesario un tiempo de descanso a lo largo del día.

Según publicación del diario el espectador el 10 de Mayo de 2017. Algunas empresas alrededor del mundo tienen como objetivo brindar unos minutos de descanso a aquellos que por motivos de distancia no pueden trasladarse de la oficina a la casa.

Muestra de ello es Yelospa, un emprendimiento con presencia en Nueva York, Puerto Rico y Brasil, en el que se paga US$1 por minuto de siesta, en lo que ellos denominan YeloCab —un sistema de terapia del sueño dentro de unas cabinas de tratamientos patentados—. Los clientes pueden elegir entre pagar simplemente por dormir o para que les hagan un masaje energizante mientras toman la siesta.

 

Otra empresa es Metronaps, una compañía estadounidense que provee un servicio de siestas en el lugar de trabajo. Ellos se encargan de llevar los “energy pods”, unas cabinas que reproducen música tranquila en una posición adecuada para una siesta corta, en la que se despierta a los ocupantes suavemente al concluir la misma.

Basada en investigaciones y pruebas científicas, Metronaps afirma que las siestas programadas aumentan la energía y contribuyen a evitar posibles errores por cansancio. Su precio arranca en US$15 mensuales por empleado, por ahora el servicio sólo está disponible en Estados Unidos, el Reino Unido, Australia, Alemania y Dinamarca.

 

En Colombia, según Franklin Escobar, “en vez de avanzar se ha ido perdiendo la costumbre de tomar la siesta, en la medida en que las ciudades cada vez están más congestionadas y se hace difícil el traslado”. Y por parte de las empresas, concluye, hace falta una mayor conciencia de que las personas más descansadas son trabajadores mucho más productivos.

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